Hidratación real en verano: piel, cuerpo y cabello
- Humil Pitarch

- 31 juil. 2025
- 2 min de lecture

El verano lo deshidrata todo: la piel, el cuerpo… y también el cabello. Pero hidratarse no es solo beber agua. Es darle a tu cuerpo lo que necesita para funcionar bien, sentirse bien y verse radiante, por dentro y por fuera.
Como farmacéutica, quiero ayudarte a mantenerte hidratad@ este mes de julio con una propuesta sencilla y práctica dividida en tres frentes clave: piel, cuerpo y cabello.
1. La piel también necesita “beber”
El sol, el cloro de las piscinas, el viento o el sudor alteran la barrera protectora natural de la piel. ¿El resultado? Sequedad, tirantez, picor o enrojecimiento.
Qué puedes hacer:
Usa un espray de brumas faciales o de aguas termales durante el día para refrescar y calmar.
Aplica una crema hidratante ligera por la mañana, preferiblemente con ácido hialurónico.
Por la noche, utiliza mascarillas hidratantes o sérums reparadores.
Consejo farmacéutico: si tu piel “bebe” bien por la noche, lo notas al día siguiente. Dormir con una buena hidratación marca la diferencia.
2. Tu cuerpo no solo necesita agua
Beber agua es necesario, pero en verano no siempre es suficiente. Con el calor perdemos sales minerales esenciales a través del sudor, y eso puede provocar fatiga, calambres o dolores de cabeza.
Formas inteligentes de hidratarte:
Agua con limón, infusiones frías o té verde.
Frutas ricas en agua como sandía, melón, pepino o piña.
Complementos de electrolitos o magnesio, especialmente si haces deporte o estás muy expuest@ al calor.
Recuerda: el cansancio o la falta de concentración también pueden ser señales de deshidratación.
3. El cabello, el gran olvidado
El pelo también sufre en verano: se vuelve más seco, quebradizo y encrespado. Y muchas veces no lo notamos hasta que ya está dañado.
Mis básicos para hidratar el cabello:
Spray solar capilar para proteger sin apelmazar.
Mascarillas nutritivas 2 veces por semana, sobre todo tras la playa o la piscina.
Champús suaves y sin sulfatos, que no arrastren los aceites naturales del cuero cabelludo.
Consejo: si notas el cabello débil o sin brillo, refuérzalo también desde dentro con colágeno, biotina o zinc.
¿Por qué importa tanto hidratarse?
Porque cuando te cuidas con gestos básicos y realistas, tu cuerpo te lo agradece en forma de bienestar, energía y equilibrio.
¿Quieres que te recomendemos tu rutina de hidratación personalizada? Estamos aquí para ayudarte.
Pásate por la farmacia. Tu bienestar empieza por dentro… y también con pequeños gestos desde fuera.




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